martes, 1 de agosto de 2017

Veronika decide morir, Paulo Coelho (libro)

Veronika decide morir, Paulo Coelho. (198 páginas). Año de publicación: 1998.

Tenía pendiente desde hace tiempo ponerme con Coelho, más que nada para ver si me unía al grupo de gente pseudo-intelectual, o intelectual, que se divierte poniéndolo a caldo. Sin embargo si por un casual lo encontraba bueno ya estaba pensando en qué tipo de suicidio público tenía que hacer para que todo el mundo se burlara de mi mal gusto y mi poca inteligencia. No os negaré que sí, que ciertamente iba en parte predispuesta a que no me gustara, aunque quería intentar separarme al máximo de las malas críticas e intentar juzgar por mí misma, pero lo cierto es que sea por el motivo que sea me resultó muy mala la novela y sobre todo obvia en su contenido y creyéndose más inteligente y culta de lo que era. Además, aunque estaba cansada de leer comentarios negativos sobre el autor, lo cierto es que no sabía que tenía este componente tan claramente de autoayuda, y sinceramente si hay algo que me molesta en esta vida es que me digan como diablos tengo que vivir mi vida o que pretendan darme mensajes tan evidentes y que no comparto. En fin, que aunque lamentablemente no me acuerdo mucho de la lectura porque todavía voy con demasiado retraso escribiendo las reseñas os puedo asegurar que odié bastante la novela.

Todos hemos oído alguna vez la idea de cómo los locos son las personas más inteligentes y cómo la locura es sólo una clasificación para marginar lo que no entendemos y ey, yo soy la primera que se apunta al carro de decir que clasificar como locos ciertas personas sólo por el hecho de que tienen una forma de asimilar el pensamiento diferente lo que consideramos "normal" es problemático y también soy la primera que en cualquier cosa que normaliza o estandariza ve una violencia contra un grupo que no se identifica con este estándar. Ahora bien, lo que hace este libro es coger la idea de cómo los locos son en realidad los más sabios de la tierra y a partir de ahí montarse la fábula evidente de cómo tenemos que aprender a ser libres y hacer lo que queremos independientemente de lo que piensen de nosotros y como así seremos todos más felices. Eso sí, Veronika, que es imbécil y que encima el lector debe ser como ella, una pobre oveja descarriada, debe aprender bajo límites el verdadero significado de la felicidad para empezar una nueva vida. Y ¿verdad que es bonito y maravilloso, ¿verdad que en el mundo todo funciona bien si ignoras el resto y te sientes feliz contigo mismo porque sólo te importa lo que pienses tú? ¿Verdad que sí? Pues no, simplemente no. Quiero decir, una cosa es que puedas estar de acuerdo con la idea de que no puedes vivir pendiente de contentar a todos, de acuerdo, no es sano vivir intentando cumplir unos estándares de normalidad impuestos, todos lo sabemos, pero el tono de la novela tan asqueroso, tan convencido de lo que dice como si te estuviera relevando algo que no sabes, a la vez que a Veronika, cuando lo único que está diciendo son frases de consuelo tan fácil y tan banales que sinceramente, si tienes que ver luz con este libro, más te vale estar a oscuras toda la vida, me parece insufrible. En serio, ideológicamente me parece repugnante, pero a ver a mi cualquier tipo de pensamiento medianamente optimista me molesta pero este tipo de ideas de todo depende de ti cambiar tu vida, sólo debes abrazar tu yo real... Quiero decir, es casi como producirte a ti mismo una parada en el cerebro y decidir bloquear cualquier tipo de pensamiento sobre nada. No te quejes de nada, todo es bueno, sólo tienes que ser tú mismo y decidir que eres feliz. Muy bien, genial, a partir de ahora iré felizmente por el mundo con una sonrisa de oreja a oreja ya que puedo ser yo misma al margen de la sociedad y además puedo decidir que hacer con mi vida, a ver cuántos días duro viva, y tal. Aprovechamos el día a día, el mundo es maravilloso, oh qué bonito que es todo! Muy bien, ya está, ya me lo he creído, voy a recoger flores en el campo y canto el opening de Heidi, ¿algo más?
Y obviamente el estilo de las frases es el mismo que el del pensamiento, decir frases en tono grandilocuente con prosa simple como si así llegara a encontrar alguna gran verdad que nunca antes habías pensado. Gracias Coelho, a partir de ahora me tengo que ensimismar e ignorar cualquier tipo de realidad ajena a mi. ¿Es esto verdad? ¡La puñetera felicidad estaba en la pasividad acrítica! Ahora lo entiendo todo, y yo teniendo dudas sobre mi yo "auténtico" este que no vemos por como la sociedad es mala y nos impide verlo. Claro, ahora lo entiendo todo. ¡¡HE VISTO LA LUZ !! En fin, lo que decía el estilo es el culpable del tono en el que se escribe la novela que siempre se cree superior a ti, aunque promueva un pensamiento simple, sin ningún tipo de complejidad y en fin, con lo que es fácil discrepar a la mínima que te hayas planteado alguna cuestión en tu vida. Pero ey, es más fácil creerte único y especial al resto ya que has entendido el libro que sólo te habla a ti sobre cómo eres especial y único y como tienes que ser un poco loco en la vida y disfrutar de las cosas sencillas, sólo tú, ¿eh?
No creas que el resto son igual de mediocres como tú y como yo, no, sólo tú eres especial y único así que felicidades, ya puedes ir con una sonrisa por la vida y reír y llorar de todo corazón y vivir intensamente, sólo eres tú aquí, el resto sólo existen en relación a ti, persona única y especial que tiene el poder de hacer lo que quiera con su vida, así que adelante.

Ahora bien, también he de reconocer que me he pasado. Me parece estúpido el pensamiento que desprende el libro, pero entiendo porque a alguien le puede parecer que Coelho es reflexivo, todos hemos tenido momentos o simplemente no todos tenemos las oportunidades o ganas de conocer cosas a parte de un pensamiento fácil y sencillo y tampoco me gusta que la gente se ría de los lectores del autor. De acuerdo, yo misma lo acabo de hacer en el tono de esta reseña en el que me he burlado de todo, pero en cierto modo estoy segura de que hay gente que este libro de verdad le ha ayudado. Es cierto que a la vez no puedo evitar reír un poco de este pensamiento, me parece ridículo, pero hay que admitir que con ello estoy siendo una completa elitista, y me resulta problemático. Porque sí, una cosa es decir que el libro es malo, que no tiene ningún tipo de reflexión detrás y que simplemente son lugares comunes que podrías encontrarte en cualquier conversación en la calle entre gente de cualquier momento y que son ideas que circulan por cualquier lugar y que todos alguna vez en nuestra vida hemos utilizado para reconfortarnos, pero que a la mínima que pensamos sobre ellas nos damos cuenta de qué tipo de problemas conllevan, pero la otra es burlarse activamente de la gente que lee y disfruta del autor en una especie de vanagloriarse por como el que se burla ha conocido y leído literatura de verdad y no pseudo-literatura como sería esto. No sé, me es fácil caer en esto y estoy segura de que alguna vez en mi vida lo he hecho pero ¿hay que atacar a la gente por lo que lee? En serio, hay que burlarse y tratar a la gente que no lee clásicos como si fuera el populacho y los demás fuéramos una especie de aristocracia literaria, ¿de verdad? En estos casos creo que siempre es más interesante preguntarse por qué esto se ha convertido en un fenómeno de masas y que tiene que haya gente que admire y le interese su prosa que no dejarlo todo en un las masas no educadas son como imbéciles. En serio, no creo que este pensamiento favorezca nadie excepto a lo que el piensa que le da una subida de ego importante, pero todavía me parece más patético que la gente no lea ningún libro de este autor y se ponga a decir cómo es muy malo. De acuerdo, se puede hablar de obras sin leerlas, todos tenemos alguna idea preconcebida y esta puede ser interesante de analizar por sí misma, pero la gente que tiene tanto odio por este hombre (y yo en parte me añado, eh, que a mí el libro me ha parecido de las peores cosas que leía en tiempo si no fuera porque uno que os he reseñado recientemente también era una mierda...) me encantaría que gastara parte de su tiempo desahogándose en análisis de la perversa ideología que hay detrás de sus libros. Porque sí, reconozco que en parte su ideología me parece "peligrosa", y no me malinterpretéis, no quiero decir que haya que censurar libros ni proteger niños como parece que hace mucha gente, simplemente creo que la cultura nos influencia hasta límites que a veces ni pensamos e ideas tan convenientes como estas no creo que sean muy recomendables.
En fin, me lío y doy vueltas sin sentido. El libro es malo, muy malo, pero tampoco hay que ir a criminalizar a la gente que le guste eso. Y mejor lo dejo aquí que me caigo de sueño y ya no digo nada coherente. Quizás antes de terminar debería decir que tiene un giro de guión evidente desde el principio y que sólo sirve para hacer la parábola más efectista que me repugna bastante, todo sea dicho. Además, todo el personaje del doctor creo recordar que me sacó bastante de sus casillas, pero en fin era el que más se creía superior a todo el mundo, pero en general todos los personajes hacen en algún momento el papel de grandes sabios con sus frases-sentencias sobre cualquier tema sin ningún tipo de duda sobre nada. En serio, lo único que puedo decir ya es que dudar es muy sano, de verdad.

Hasta aquí mi aburrimiento.

3 comentarios:

  1. Debo reconocer que no he leído el libro, pero tu reseña me ha hecho reflexionar sobre como la literatura puede influir en la percepción de las personas sobre la realidad. Algunos ejemplos muy evidentes son don Quijote y Rena con los apuntes de Takano, aunque por otro lado ellos poseen parte de verdad, no podemos decir que estén locos.

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    1. La verdad que no sé como has acabado pensando en eso, pero me parece un tema interesante y siempre es bueno reflexionar sobre cualquier cosa. Y sí, obviamente la literatura puede afectarnos a nuestra percepción de la realidad pero lo que es todavía más interesante es que la cultura en general y el lenguaje en particular organiza y crea nuestra manera de pensar y modelos casi sin que nos demos cuenta. De hecho, toda idea que tenemos está mediada por el lenguaje con lo cual hasta cierto punto no es nuestra y normalmente tiene sedimentos de otras ideas o pensadores de los que normalmente no somos ni conscientes, lo cual para mi es aterrador y apasionante a partes iguales. En cualquier caso tampoco soy nadie para hablar del tema y hay mil filósofos y pensadores en general que lo han pensado mejor pero sin duda la influencia de la literatura y la cultura en general en nuestra manera de ver (y construir) la realidad me parece un tema apasionante.
      De hecho, volviendo a tus ejemplos el Quijote es maravilloso (y en general de verdad, aunque es densa, y eso no se lo quita nadie, es una obra en la que te puedes perder y disfrutar de la gran cantidad de cosas que tiene) cuando reflexiona sobre la metaliteratura y esas percepciones de la realidad, que al fin y al cabo son solo eso, percepciones mediatizadas por códigos, de hecho Sancho no es tanto el realista como el que ve la realidad con el código de la novela picaresca que tradicionalmente al ser el que se fija en la parte más material y más mundana de la existencia es el que damos como positivo y "real"... Y con lo de Rena creo que pasa un poco como la mayoría de personajes en el autor de Higurashi que llegan a creer su propia "mentira" (por influencia de relatos exteriores) y que por ello resulta que para ellos se convierte en su "verdad". De hecho, precisamente este tema que se desarrolla muchísimo en Umineko es lo que hizo que en su momento me encantara esta obra y que guarde muy buen recuerdo de ella.
      En fin, no me enrollo más que soy una pelma y gracias por tu comentario ^^.

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  2. Debo reconocer que no he leído el libro, pero tu reseña me ha hecho reflexionar sobre como la literatura puede influir en la percepción de las personas sobre la realidad. Algunos ejemplos muy evidentes son don Quijote y Rena con los apuntes de Takano, aunque por otro lado ellos poseen parte de verdad, no podemos decir que estén locos.

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