sábado, 8 de julio de 2017

Pioneros, Willa Cather (libro)

Pioneros. Willa Cather. 272 páginas. Año de publicación 1913.

Leí esta novela porque la estaban leyendo en el Club Pickwick pero lo cierto es que no me sonaba de nada ni la escritora ni la novela, y lo que es peor tenía de tema el campo y tenía pinta de tratarse de forma bastante idílica ya que parecía toda una reivindicación de la tierra y la agricultura. Y como me canso de decir la naturaleza idealizada es uno de los tópicos que más detesto de la literatura siempre que me encuentro algo así no puedo evitar pensar tanto en Horacio que ya se burlaba de los anhelos de campo de la gente de ciudad como en un gag de los Luthier que va en el mismo sentido. Pero en fin, tenía ganas de hacer alguna lectura del club ya que es divertido ver que comenta la gente, aunque a mí estas cosas no me acaben de convencer, hacer de voyeur en estos casos sí que me entretiene bastante. En fin, chorradas a parte, no iba con grandes expectativas pero teniendo unas 300 páginas más o menos tenía pinta de ser bastante asequible así que al menos no tenía pinta de que fuera a cansarme demasiado leyéndola. Y más o menos mis expectativas se cumplieron. Supongo que aunque la tierra tuvo la fuerza que esperaba no me resultó tan pesado como esperaba en este aspecto, mi problema fue con los problemas de ritmo tan bestias que tiene el libro y que en general es una queja generalizada de la gente que lo había leído.
Así que empecemos por la cuestión del ritmo y así nos la sacamos de encima. Es horrible porque nos encontramos con un salto temporal que se hace sin mucha gracia, pero en general a la mínima que la novela te ha conseguido poner en lo que está pasando te saca inmediatamente ya que no tiene tiempo para explicarte todo lo que quiere. Y lo cierto es que es una lástima porque el libro tiene buenas ideas, la historia de Alexandra y como se adapta y lucha por salir adelante era interesante también sus frustraciones y su distanciamiento con la familia, de hecho lo poco que vemos de ella (o al menos esa ha sido mi sensación aunque la tengamos de protagonista y el libro se centre en ella, que necesitábamos saber más) es bastante interesante y por eso da tanta rabia que el libro no acabe de darnos todo lo que promete, insinúa muchas cosas sobre su cotidianidad pero parece que nunca tiene tiempo para hacernos un retrato pausado sobre cómo la vive. Y luego está la cuestión del final que ya me parece que acabó de rematar la experiencia de lectura haciendo que lo que había sido mediocre acabara pareciéndome un mal libro. Obviamente bajo mi perspectiva, entiendo que su reconocimiento tiene como clásico y que si os interesa el momento histórico (o al menos las circunstancias de la gente yendo a conquistar tierras desconocidas en el intento de comenzar una vida e intentar vivir de cultivar la tierra en Estados Unidos) os puede resultar por lo menos curioso de leer, pero es que la trama secundaria que estalla al final de la novela, con un final que para mí rompe completamente el tono de la novela que era más bien moderado y no tendía nada a lo pasional ni a este tipo de acciones irracionales, desentonaba completamente. Y como decía antes por culpa de eso acabé la novela con un sabor bastante amargo y con muy pocas ganas (o ninguna) de volver a leer a la autora. Sobre todo porque siendo una trilogía en un principio no descartaba seguir leyendo las siguientes (aunque creo que la relación es puramente temática y que no hay ni relación entre personajes, sin embargo no estoy muy segura) pero con el final se me pasaron mucho las ganas y debería leer opiniones muy positivas para volver a leer a la autora...

En fin, pero dejando la parte más negativa creo que es interesante que volvamos a Alexandra uno de los pilares del libro sino el pilar entero que hace que no pueda odiarlo del todo por como me cae medianamente bien. Si algo define a esta mujer es la fuerza de voluntad para hacerse paso ante una sociedad que no le pone las cosas nada fácil y por como todo el mundo parece admirarla o envidiarle por esta fuerza que la hace poder con todo. Sin embargo, también sus momentos de debilidad, cuando está sola y medio dormida y tiene una fantasía recurrente de como alguien la coge en brazos fuertes y por fin parece que no lo ha de llevar todo ella sola. Pero esto sólo se permite pensarlo cuando está medio dormida y los pocos días que se permite quedar dormida un poco más de lo habitual. Con todo esto creo que es fácil hacerse una idea de quién es y como decía lo poco que sabemos es muy carismático pero el libro no tiene tiempo para detalles y aunque nos queda su fortaleza, lo cierto es que me hubiera encantado ver con más detalles como le había tocado enfrentarse contra las adversidades que le ponía tanto la sociedad como la tierra. Y en cierto modo, incluso se podría considerar una novela con toques feministas por esta fuerza de la protagonista que hace que no tenga ningún miedo ni problema en enfrentarse a cualquier hombre para proteger lo que es suyo.
Pero volviendo al sueño recurrente, estaba leyendo un análisis en el que explicaba cómo podía interpretarse como sueño erótico en cierto modo por las pulsiones reprimidas de la mujer, que vemos a lo largo de la novela como parece que lo ha sacrificado para poder sacar adelante el cultivo de la tierra. En este sentido también es interesante la relación amorosa que tiene, que en ningún caso se deja arrastrar por el otro y supongo que la relación con la tierra. Estaba leyendo en el análisis también como la Tierra y su relación con Alexandra es uno de los grandes conflictos de la novela y sin duda, pero no creo que valga la pena que os cuente mucho de todo esto al fin y al cabo si deseáis informaros es fácil encontrar análisis con rigor de cualquier tema de la novela y yo sólo venía aquí a explicar la experiencia lectora bastante amarga, como he dicho, con el final.
Sin embargo aparte de Alexandra tenemos otros personajes. Me suena que había un personaje excéntrico que todo el mundo lo tenía por loco y que Alexandra era de las pocas personas del pueblo que le escuchaba que me pareció un personaje peculiar, aunque quizás me recordaba demasiado al típico "loco-sabio", por decirlo de alguna manera. Y luego está Marie que como amiga de Alexandra me resultaba un contrapunto interesante como era la parte más inocente, más dulce y más ingenua mientras Alexandra era la madura y la que era más racional y menos dada a las ensoñaciones. Sin embargo, aunque la amistad entre las dos me resultaba interesante creo que también, como todo en el libro, para mi gusto va demasiado rápido, y con la cuestión del final ya podéis imaginar que simplemente me dejó de interesar en absoluto la relación. Entiendo que quiere hacerse un contraste precisamente entre los dos personajes y el resultado es casi una respuesta pero sigue pareciéndome muy poco creíble y demasiado exagerado para aceptarlo, sobre todo porque el libro prepara muy mal al lector para hacer este cambio de tono tan radical en algo así. Que, a ver, pensando en ello tiene sentido que no cambie el tono del todo y que lo que suceda tenga un aire de tragedia inevitable casi por ir en contra de la Tierra (y aquí ya se me está yendo la olla demasiado y no es muy recomendable escribir cuando una tiene sueño, la verdad, aunque últimamente termino siempre igual... en fin, dejemos las anécdotas estúpidas), pero sigue pareciéndome de telenovela barata por decirlo suave...

En fin, no me quiero enrollar mucho más aunque quede corta la reseña por como mi memoria no da para más y el libro tampoco ha sido santo de mi devoción, pero aunque al menos se me hizo bastante amena su lectura (creo recordar, vaya ...), lo cierto es que me parece un libro que, aunque tiene elementos interesantes, para mí no acaba de desarrollar nada de lo que empieza y termina de la peor manera posible dejando muy mal sabor de boca así que vaya, no la recomiendo especialmente.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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