miércoles, 5 de julio de 2017

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, Lewis Carrol (libro)

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, Lewis Carrol (213 páginas). Año de publicación 1871.

No sé muy bien que deciros de esta obra, quiero decir, creo que mis impresiones sobre Alicia son muy similares en su primera y en su segunda parte ya que ambas novelas son bastante similares. En este sentido, supongo que podría simplemente repetirme, estoy en mi blog y puedo hacer lo que me dé la gana, supongo, pero quizás debería hacer un esfuerzo, tanto de memoria como escribiendo esto ahora y destacar algo que diferencie esta segunda parte de la primera.
Y pensando en hechos diferenciadores lo único que se me viene a la mente, o al menos lo primero es la estructura. Tengo que reconocer que me parece muy interesante la idea de la partida de ajedrez como estructura, también la cuestión de los inversos es interesante por cómo pasa a través del espejo y en general creo que el libro tiene más interés a nivel de comentario sobre el discurso de la lógica (o los discursos supongo que sería más adecuado) y pues también en parte matemático no tanto como aventura o como fantasía. A ver, creo recordar que ya dije en la reseña del primer libro que eso de catalogar Alicia como infantil es bastante problemático por todo lo que implica, quiero decir, aunque reconozco que no sé reconocer ciertas cosas es evidente a momentos que en el sin sentido que parece todo ello hay lo que casi podríamos decir una poética basada precisamente en eso y en recordar continuamente los problemas del lenguaje. Ya sabéis la obsesión de la literatura del siglo XX y en adelante, el lenguaje. De acuerdo, sí, el libro es anterior pero podríamos decir que la obsesión por el lenguaje viene más o menos de finales del XIX así que supongo que cuela, y sino, da igual, corramos un tupido velo y simplemente hablamos del lenguaje. Y si algo recordaré de este libro, y que reconozco que antes de leerlo ya esperaba encontrármelo, es el poema del Jabberwocky por ser un poema sobre nada en particular y tener palabras inventadas siendo algo bastante interesante a nivel compositivo. Pero vaya a mí me hacía gracia leer el formato original donde aparecía por el mismo motivo que tenía ganas de leer Alicia en general, porque de alguna manera u otra forma parte de la cultura popular y he visto mil cosas basadas en Alicia y en cambio no había leído las novelas originales, así que bueno, como ya dije en la reseña de la primera solo por eso estoy contenta.
Pero volviendo aún al tema de si Alicia es o no infantil creo que esta segunda historia es aún menos infantil que la segunda, la recuerdo más compleja aunque sea, de buenas a primeras, por la cuestión del ajedrez. Si os soy sincera mis experiencias con el ajedrez son casi traumáticas (venga, exageración recién sacada del horno...) y todos los intentos que he tenido de intentar aprender a jugar han terminado en fracaso. Quiero decir, una cosa es saber cómo se mueven las piezas que sí, que sé, pero mi mente no funciona en términos de ajedrez y menos para resolver problemas de ajedrez o ni siquiera intentar entender las indicaciones de una partida, lo dejo para otra vida y aunque fui mirando las indicaciones del principio del libro sobre cómo se suponía que iba a funcionar la partida lo cierto es que aunque pillé la idea general me sentí idiota y no acabé de entender algunas de las jugadas... En fin, da igual, cuestiones frustrantes que me pasan y comparto.
Por otro lado volviendo al tema del lenguaje hay que decir que he leído el libro en castellano, tal vez no es un libro muy difícil en lenguaje pero que se base completamente en el sin-sentido no creo que lo hagan una experiencia muy recomendable en inglés, o al menos esa es la sensación que me daba. Además, como ya os dije en la anterior reseña, una de las cosas que más he disfrutado tanto en este libro como el anterior es la traducción y las notas al pie del traductor donde podía terminar hablando de cualquier cosa, a niveles máximos como algunas cuestiones sobre como Inglaterra había más cultura de plantas que en España o como tal dulce inglés le gustaba menos que tal español. Y de verdad sólo por personalismo de las notas al pie vale la pena leerlo en esta edición del año de la pera. Sobre la traducción reconozco que no tengo ni idea de su calidad, pero aunque sea por las constantes disculpas del traductor ante sus capacidades limitadas para traducir ciertos pasajes complejos y la posterior explicación de las dificultades con las que se ha encontrado y la explicación de porque ha decidido o no traducirlo de cierto modo es fácil que se gane a su lector, o al menos a mí me ganó muy rápido aunque entiendo que habrá gente que este tipo de notas al pie (que están al final, de hecho) le sean más molestas que otra cosa, pero a mí me hacían mucha gracia.

Pasando a otras cuestiones, creo recordar, aunque no estoy muy segura si era en este libro o en el anterior ya que os reconozco que se me cruzan los recuerdos de los dos, que abundaban muchas canciones de tipo moralista que se distorsionaban a medida que las cantaban teniendo otras interpretaciones completamente diferentes. Era curioso pero es de esas cosas que una no puede evitar pensar en como en el momento en que se publicó tendría mucha más gracia que la gente que lo leía conocería el referente de la parodia y que en cambio visto desde la distancia pierde parte de su gracia aunque la crítica a la moral victoriana y sobre todo de la educación de las niñas de clase alta es fácil de pillar y se mantiene.
Además supongo que os debería hablar de cosas como la idea de cómo el libro (de hecho, los dos) se pueden leer como una especie de novela de formación por cómo experimenta los cambios en ella y "madura" en cierto modo a lo largo de la historia o al menos descubre cosas, como sin embargo el señor Lewis Carroll siempre es bastante irónico así que no hay una moralina final ni ninguna conclusión ya que precisamente triunfa el absurdo y como el juego entre el sueño y la realidad es bastante interesante, pero sinceramente hace demasiado desde que leí este libro (iros acostumbrando a este comentario ya que será la tónica habitual en las 20 reseñas siguientes... yo aviso) y mi memoria no alcanza para más así que dejadme acabar de una vez aunque, como siempre, no esté muy centrada.

Resumiendo, el mundo es redondo. Ah no, que hablaba de Alicia... Quiero comerme una pierna. Qué te he dicho que no, que yo decía que quería resumir la reseña desastre... PATATA. PARA YA DE UNA VEZ. Y eso supongo que es una especie de reproducción del intento de Alicia de entender los personajes que se encuentra por el mundo a través del espejo sólo que normalmente terminan diciendo cosas más interesantes tirando hacia las paradojas, las frases con lógica difusa y este tipo de juegos de lenguaje para reflexionar sobre la filosofía del lenguaje y las problemáticas de pensar e intentar imponer la razón al lenguaje, vaya supongo. Y supongo que también de fondo está la cuestión del problema de la mímesis y en fin reconozco que no he estado muy fina leyendo las Alicias y mucho menos reseñándolas pero creo que valen la pena por lo que decía antes, aunque sea por todas las adaptaciones que se han hecho a su alrededor, inspiraciones, copias. En fin, al menos si sois curiosos siempre os habrán entrado ganas de leer el original, en mi caso no me ha convencido mucho pero está bien, sin más.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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